Anunciar que la ganadora del concurso anterior fue Mireia, y la entrada está en proceso... Pero hoy, otro miércoles más, no he podido parar de pensar en el piano... No voy a contar la amarga anécdota de hoy con él, ni las horas que voy a pasar junto a él a partir de ahora, ni siquiera cuanto he llegado a sudar en clase... solo voy a compararlo con el amor... ¿Porqué? Pues... por sus tantos parecidos... y porque me da la gana :)

El piano es algo bonito desde fuera, todo el mundo ha pensado en tocarlo alguna vez, pero no ha tenido oportunidad, o ganas, o valor,... Todos miran admirados como los grandes profesionales tocan genialmente el piano, y se imaginan a ellos ahí delante, haciendo una canción preciosa, parece algo fácil y divertido, pero no lo es... Llevado por las emociones y su gran sonido, caes en la letal trampa de apuntarte a tocar, de intentarlo, y es ahí cuando te das cuenta de su gran complicación, de que no es tan fácil, necesita constancia, atención, fuerza, cuidado, paciencia, y mucha motivación y ganas... Sin cada una de estas características, es totalmente imposible...

Hay momentos en los que te dan canciones para elegir... Otros en los que te obligan a coger una... También hay "escalas" para practicar y aprender a hacer las grandes obras...
Recuerdo el momento de elegir tu primera obra, te encanta, estarías toda la vida tocándola, ya que la has escuchado y suena fenomenal... Pero empiezan las primeras frustraciones al darte cuenta de que es imposible que llegues a tocar eso, pero lo intentas, incluso lloras porque cada vez ves más lejos el poder tocarlo... Empiezas a tocar día y noche, sufriendo y usando tu tiempo y dedicación en tocarla... Pero sigue sin poder ser... Empiezas a odiar aquella bella y preciosa canción... y la cambias... Experimentas tu primera decepción, el piano DUELE.
Llega un día, en que te dan la canción perfecta (todos lo anhelamos y desemaos que llegue pronto), la que se acopla a tus gustos y es fácil de hacer...
Empiezas a tocarla día y noche, y esa pequeña euforia que dentro de ti corre, pues empiezan a salirte las primeras notas... Todo parece tan perfecto... Pero nunca habrá una canción tocada perfecta, siempre podrá ser mejor, siempre tendrá fallos... Sigues tocando hasta que un día, te sale entera, de un tirón, ya la has aprendido... Y ahora que te gustaba esta, te hacen cambiar de canción... Pero tu seguiras tocandola... para siempre... por placer...

Al acabar hoy de tocar el piano, he salido frustrado e indeciso, para el Viernes he de tocar una canción entera y de memoria que aún no he practicado, un montón de escalas nuevas,... Y la única canción que había practicado, ha sido anulada... He ido a correr antes de entrenar durante media hora, y he decidido, que al menos, intentaré tocarlo, y si no me sale, no será porque no lo he intentado... Un montón de emociones estaban dentro de mí haciendome sentir BIEN... Una parte de mi adora los retos,... la otra desearía quedarse en el sofá...
La diferencia entre el piano y el amor es que de tocar el piano, habrá un día e el que te cansaras y dejaras de hacerlo...
Mireia, no te enfades, tu entrada está en proceso...
No hay comentarios:
Publicar un comentario