domingo, 20 de mayo de 2012

Dudas, luego existes.

Tantas cosas por contar y tan poco tiempo para hacerlo...

Todos necesitamos una musa... Una motivación... Todos necesitamos a alguien/algo para seguir adelante, para no quedarse estancado en una oscura penumbra, para pensar que vale la pena levantarse una vez más de la cama... Ojalá no tuviera musa...

Si me tuviera que describir en una sola palabra me llamaría soñador, sueño mucho, a todas horas,... Me pasó medio día durmiendo y la otra mitad soñando... Hoy he visto una película: La maldición de Elm Street, no es que me haya gustado (¿de miedo?, he estado todo el rato descojonándome), pero me ha hecho que pensar... En la película, los protagonistas morían en sueños reales... ¿Los sueños... matan? Tal vez los sueños no, pero... ¿y los despertares? Darte cuenta de la cruel realidad... ¿mata? Y para los que digan que no,... ¿Porqué entonces en el romanticismo casi todos los grandes autores se suicidaban? Yo sé la respuesta, al darse cuenta de que su mundo idealizado de amores correspondidos no existe, al darse cuenta de que el mundo es duro y cruel, se suicidaban... Y no es que el mundo sea cruel y duro, solo es que no debemos creernos los sueños... Nosotros mismos, nos complicamos el mundo... ¿Porqué? ¿Es que tal vez nacemos con ese error? Porque la verdad es que no conozco a nadie que no haya llorado alguna vez, que no se haya sentido solo o mal acompañado, que no se haya sentido como una mierda por unos minutos, no conozco a nadie totalmente feliz en todos los momentos, y quien piense que él/ella es así, se está mintiendo a sí mismo, y el despertar será horrible...
Ojalá no tuviera musa...
Pero poco a poco, esa musa va apareciendo, es como un cebo en forma de sueño que te hace adentrarte a un sitio desconocido... Temes que ese sitio es igual de cruel y duro como los de antes, dudas si entrar... Dudas, luego existes... Intentas alejarte, pues en el último sitio así que entraste, lo pasastes tan mal que no quieres volverlo a repetir... Te hicieron pensar que era una casa de chocolate, pero por dentro una bruja malvada te hará padecer, y mucho, hasta que poco a poco, te comerá vivo...Te intentas alejar, pero el cebo es tan bueno, tan... perfecto que poco a poco te vas acercando sin querer, hasta que un día, sin darte cuenta, estás dentro, y una vez allí es cuestión de suerte saber si te espera una suerte inmesurable y una felicidad absoluta, o una bruja malvada... Una vez dentro, cualquier cosa puede pasar, pero tú ya no estás tranquilo, has cambiado, y temes, dudas...

Ojalá no tuviera musa... Ojalá tuviera bastante fuerza como para romper el cebo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario