lunes, 14 de mayo de 2012

Amigos...

Hace bastante (no sé exactamente cuando), alguien me dijo que hiciera esta entrada, intenté dejarla para cuando no tuviera otra cosa que escribir, y hoy, que podría hablar de tantos temas que llenarían un millón de entradas, voy a escribir sobre mis amigos, porque se lo merecen, porque estén donde estén (sé que los hay), se lo merecen, por aguantarme, a mi, a mis problemas, y a mis alegrías, por no salirse por el camino fácil y estar ahí desde siempre (o desde hace poco) a mi lado...




El miedo nos hace perder la conciencia.
El miedo nos hace cobardes.

El miedo de ser culpables nos hace echarle la culpa a otra persona, y nos quedamos tan anchos, pero no nos damos cuenta de lo mal que lo puede llegar a pasar la otra persona, pues el miedo nos hacer perder la conciencia...

Porque los amigos, por mucho miedo que tengan, por muy peligrosa que pueda llegar a parecer la escena, no te dejaran solos, no te darán la puñalada por detrás, no se les ocurriría culparte de algo que no saben... Te aconsejarían, te ayudarían, pero los VERDADEROS amigos, no te culparían, pues nunca hay verdaderos culpables, solo mentes peligrosas...

Y son en esos momentos de duda, en los que empiezas a pensar quiénes son tus amigos, quiénes te usan como escudo de protección por MIEDO, o quiénes son simplemente, compañeros...

Aún así, ponte en su lugar, acobardado por el miedo, ¿Qué sería capaz de hacer YO?  ¿Algo ha cambiado?

Porque si no podemos confiar en los amigos... ¿En quién confiamos?


2 comentarios: