miércoles, 1 de mayo de 2013

Influencia2

Hay momentos (pocos, pero los hay) en los que intento alejarme de todo, de todos, y entonces, aislado de todo cuanto me rodea, me pregunto:
¿Quién soy? ¿Qué soy?
Y la respuesta va más allá de lo inimaginable, ya que creo que he llegado a un extremo (yo y todos) en el que, dejando de lado la sociedad, los amigos, el momento, los sentimientos,... Sin ser influenciados por todo esto, ¿qué es lo que verdaderamente somos?
¿En qué nos hemos convertido?
¿En que nos han convertido?
Cómo leí en El Club De Los Poetas Muertos (más o menos):


La verdad es como una manta que siempre te deja los pies fríos.
La estiras, la extiendes y nunca es suficiente. La sacudes, le das patadas pero no llega a cubrirnos y desde que llegamos llorando hasta que nos vamos muriendo solo nos cubre la cara, mientras gemimos, lloramos y gritamos.


Y cómo nos cuesta decir NO. ¿Cómo podemos oponernos a nuestros ideales, nuestros pensamientos o incluso a nosotros mismos para complacer a los demás? No lo sé, pero lo hacemos...
Constantemente...

PERSONALIDAD
¿Hasta que punto tenemos ideas PROPIAS? ¿Y para qué nos sirven, si no las mostramos a la luz?
Podemos esconder tanto lo que sentimos, hasta acabar por no sentir nada, y convertirnos, simplemente, en una naranja mecánica, qué le dará su zumo a quién se lo pida.
Un ser con capacidad de pensar, pero que no piensa, ya que no le gustará ver lo que hay...
A veces, es más fácil enfrentarse al problema, que evitar que ocurra.
Nos tiramos para no caer y que se rían de nosotros.
Nos reímos del que cae, y nadie le ayuda a levantarse... Por miedo al qué dirán...

Y te das cuenta del gilipollas en el que te estás convirtiendo, cuando llega alguien que te importa, y te lo recuerda... Te lo dice...
Les pierdes, te pierdes...
Y no hay camino que elegir, ya que tal vez, la próxima vez te quedes en casa... Por miedo a elegir, a pensar, a convertirte en una maldita naranja mecánica...
¿Qué seríamos sin todas esas influencias?

No hay comentarios:

Publicar un comentario