martes, 14 de mayo de 2013

Momentores



Dementores

Para muchos de vosotros, supongo que esta palabra
os sonará a chino, mientras que otros (especialmente los seguidores de la saga Harry Potter) entenderéis perfectamente a quiénes me refiero con lo de 'Dementores'

Haré una aclaración: Estas criaturas son seres que se alimentan de la felicidad y de los recuerdos alegres, dejando solo tristeza y desolación.


Aunque J.K.Rowling los tomó como puros seres de ficción, puedo asegurar que los dementores, existen... No como ella los describe: seres altos, negros, con capucha,... Yo diría que más bien son momentos, los llamo momentores. 

¿Y quién no ha tenido un momentor? Ese triste suceso al que solemos llamar 'final', que nos deja con mal sabor de boca, que se lleva con él todo lo feliz y te deja solamente con los malos momentos en tu cabeza.
Ese momento en el que ni siquiera el chocolate puede ayudarte, y no puedes más que pensar, en aquel dolor presente... En lo que pudo haber sido y no fue... En lo que hubo, y lo que quedó...
Impresionante, la fuerza de los momentores... Como uno corto, puede arrebatartelo todo... Corto, silencioso, vacío y frío, pero intenso... Y bastante claro...
Dementores, y cuando te encuentras con uno, empiezan a aparecerte constantemente... Un momentor, puede atormentarte eternamente, pero hay que saber olvidarlos... Ignorarlos... Seguir riéndote... Combatir contra ellos...

Por suerte, siempre tendremos el efecto patronus (conjuro con el que se intenta combatir a éstos), y afortunadamente, estos también existen en la vida real. Es lo único que te puede ayudar a salir de un momentor.
Los llamo, amigos.
Gracias! :D

martes, 7 de mayo de 2013

Mamá

Sé que esta entrada llega con un poco de retraso, pero necesitaba encontrar un buen momento para escribir acerca de esa persona tan importante. He aprendido que ese momento no va a llegar por ahora, y no puedo esperar media vida para dedicarle mi entrada a aquella persona que lo dio todo por mi.
MADRE.
Y es que, pase lo que pase, es la única, que nunca te fallará, la única que sería capaz de dar su vida por ti, la única que da su vida día a día por ti,...
MADRE.
No tengo palabras para agradecerle a mi madre TODO lo que me ha dado y me sigue dando, así que he pensado poner este rap...


Gracias mamá.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Influencia2

Hay momentos (pocos, pero los hay) en los que intento alejarme de todo, de todos, y entonces, aislado de todo cuanto me rodea, me pregunto:
¿Quién soy? ¿Qué soy?
Y la respuesta va más allá de lo inimaginable, ya que creo que he llegado a un extremo (yo y todos) en el que, dejando de lado la sociedad, los amigos, el momento, los sentimientos,... Sin ser influenciados por todo esto, ¿qué es lo que verdaderamente somos?
¿En qué nos hemos convertido?
¿En que nos han convertido?
Cómo leí en El Club De Los Poetas Muertos (más o menos):


La verdad es como una manta que siempre te deja los pies fríos.
La estiras, la extiendes y nunca es suficiente. La sacudes, le das patadas pero no llega a cubrirnos y desde que llegamos llorando hasta que nos vamos muriendo solo nos cubre la cara, mientras gemimos, lloramos y gritamos.


Y cómo nos cuesta decir NO. ¿Cómo podemos oponernos a nuestros ideales, nuestros pensamientos o incluso a nosotros mismos para complacer a los demás? No lo sé, pero lo hacemos...
Constantemente...

PERSONALIDAD
¿Hasta que punto tenemos ideas PROPIAS? ¿Y para qué nos sirven, si no las mostramos a la luz?
Podemos esconder tanto lo que sentimos, hasta acabar por no sentir nada, y convertirnos, simplemente, en una naranja mecánica, qué le dará su zumo a quién se lo pida.
Un ser con capacidad de pensar, pero que no piensa, ya que no le gustará ver lo que hay...
A veces, es más fácil enfrentarse al problema, que evitar que ocurra.
Nos tiramos para no caer y que se rían de nosotros.
Nos reímos del que cae, y nadie le ayuda a levantarse... Por miedo al qué dirán...

Y te das cuenta del gilipollas en el que te estás convirtiendo, cuando llega alguien que te importa, y te lo recuerda... Te lo dice...
Les pierdes, te pierdes...
Y no hay camino que elegir, ya que tal vez, la próxima vez te quedes en casa... Por miedo a elegir, a pensar, a convertirte en una maldita naranja mecánica...
¿Qué seríamos sin todas esas influencias?