Y es que no hay nada peor que saber que algo vendrá, muy pronto, demasiado pronto... Algo difícil de soportar... Algo difícil de obviar... Algo malo que te cambiará totalmente, algo que te destruirá por dentro...
Y lo malo, es que, aunque sabes que pronto formará parte de tu vida, aunque sabes que no te va a gustar, no puedes hacer nada para evitarlo... Y simplemente, esperas la desgracia... Con los brazos abiertos... ¿Qué más puedes hacer?...
Es como cuando está a punto de salirte un granazo y la pus, poco a poco se acumula en un punto formando un poco de dolor... El dolor aumenta, pero no sabes lo duro que es hasta que el grano se forma totalmente, y en ese momento, tienes dos opciones:
-Explotarlo: duele mucho por un momento, casi insoportable, pero pasa enseguida, aunque deja cicatriz para toda la vida...
-Dejarlo ahí, en tu vida, dejando que él solo desaparezca, y finalmente, sea olvidado...
Sé que pronto mi temor llegará a la realidad, y me corroe una duda: ¿Qué voy a hacer con el grano: explotarlo o dejar que se seque? ¿O simplemente no podré soportar tanto dolor y acabaré hecho polvo?... Haga lo que haga, dolerá... Siempre duele...
Genial me encanta
ResponderEliminar