martes, 14 de agosto de 2012

¿Encariñarse es malo?

Recuerdo mi primera entrada con este acertado título... Y aunque yo lo escribí, ahora le veo su gran significado... He pasado por un genial campamento en Altura, y un largo y divertido Camino hacia Santiago... He pasado horas y horas sin hacer nada al sofá y en la piscina... Y me doy cuenta de algo: lo que se va, se ha ido...
No puedo esperar un nuevo campamento igual de bueno que el de este año, no puedo esperar un curso tan inolvidable, genial y divertido como este, no puedo esperar que esos geniales momentos vuelvan a ocurrir, solo he de crear unos nuevos...
¿Miedo? Un poco, sí, el futuro me aterra, me aterra un poco más de dolor, me aterra sentirme solo, me aterran más despedidas, me aterra un nuevo cambio, ya que ahora soy quien quiero ser... Pero,... ¿no es normal?
Me pregunto como será seguir adelante sin todas esas personas que ya no volveremos a ver, o que veremos con menos frecuencia, cómo será volver a levantarme a las 7 con los nervios de un nuevo día de clase, de un nuevo examen, de un nuevo día... Me aterra un nuevo curso... Me aterra una despedida de este encantador 2011-2012 y es que ha sido tan... genial.
Pero todas las ganas de vivir estos futuros momentos vencen al miedo... Y aún queda lo mejor de las vacaciones, ¡las fiestas! Así, que tiemble el mundo,... ¡Carlos Granell está dispuesto a comerse el mundo en este próximo año! Y no va a dejar que le venzan sus miedos... ¡¡aunque lo intenten!!

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